Los Jardines de la Taconera son los más antiguos de Pamplona; un espacio verde de inspiración palaciega en el centro de la ciudad. Además, esconden una pequeña sorpresa en los fosos de las murallas. Este parque fue creado en el siglo XIX y se compone de amplios jardines con especies de diferentes especies, senderos, fuentes y esculturas como el homenaje a Julián Gayarre o Mari Blanca ; un jardín digno de cualquier palacio. Entre otras especies dentro de este gran jardín podemos encontrar hayas, magnolios, secuoyas y un tejo en espiral. Pero quizás lo que más llama la atención es lo que se encuentra en los fosos del baluarte: entre las murallas de la antigua ciudad conviven ciervos, ardillas, patos, pavos reales y otras aves. En total hay unos 200 animales. El portal La Taconera está al oeste del Casco Antiguo de Pamplona, y sirve de encuentro de el Ensanche y el barrio de San Juan. Una de las entradas al parque es a través del portal de la Taconera. Este portal fue co...
La Ciudadela es una fortificación renacentista en forma de pentágono de 280.000 metros cuadrados compuestos de pabellones, fosos, baluartes, revellines, fortificaciones y demás edificios de acceso público. Entre sus fosos se encuentra también un gran parque considerado un pulmón verde de la ciudad. Desde la Edad Media hasta el siglo XIX lo que hoy en día es la ciudad de Pamplona / Iruñea ha estado defendida por Fortificaciones defensivas; entre ellas está la Ciudadela, que defendía el punto suroeste de la ciudad. Su construcción se inicio en el 1571 para proteger a Pamplona del enemigo. Fue el rey Felipe II quien la mandó construir para hacer frente a las constantes incursiones del ejercito francés. Su estructura original tenía forma de pentágono con cinco baluartes. En el siglo XIX con la aprobación del Primer Ensanche de la ciudad se derribaron parcialmente dos baluartes de esta fortificación y una parte de la muralla que los unía. Años después, a principios del siglo XX, ...
Si los Pirineos son el Paraíso en la tierra , sus valles y pueblos son pueblos de cuentos de hadas . En esos pequeños pueblos, con sus casas de piedras y tejados puntiagudos, es como estar en un mundo mágico. Los Pirineos han hecho de muros naturales durante siglos, por lo que los pueblos han cambiado poco. Parecidos pero distintos. Los valles de los Pirineos se diferencian entre sí, dependiendo en el lugar en el que estén, sin embargo, las casonas de piedra, los tejados puntiagudos oscuros, las pequeñas ventanas y las chimeneas son elementos que tienen casi todos los pueblos en común, son así para resguardarse del frío y de la nieve. En otra ocasión hable de Otsagabia . Es uno de los pueblos mas representativos y ejemplo claro del Pirineo Navarros . Otsagabia 2012-06-23
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