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Qué ver en Otsagabia: pueblo de los Pirineos

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Es difícil describir Otsagabia sin caer en tópicos o frases hechas como que es un pueblo de cuento. Pero, es que, lo es. Otsagabia es un pintoresco pueblo rodeado de montañas. Por el medio del pueblo pasa el río Aduña, el cual allí se junta con el Zatoia convirtiendose en el Salazar, quien da nombre, a su vez, al valle en el que se encuentra Otsagabia: Salazar-Zaraitzu. La peculiaridad de este pueblo pirenaico navarro son sus caserios y casonas. Cayendo otra vez en frases hechas, parece que no ha pasado el tiempo.  Otsagabia está considerado uno de los pueblos más bonitos de Navarra, y no es para menos. Es, en especial, su arquitectura pirenaica quien le hace ganarse este sobrenombre. Además de sus calles empedradas, el río que separa el pueblo en dos y los puentes que lo unen. 

Qué ver en Fanlo: un pueblo entre montañas

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Fanlo está escondido entre montañas. Tiene el honor de albergar entre sus límites al gran Monte Perdido. Y es encantador. También es una de las localidades más deshabitadas del Sobrarbe, y el pueblo está haciendo muchos esfuerzos para que vuelva a florecer.  En el Valle de Vió, entre los ríos Ara y Cinca, está Fanlo. Perteneció a Beltrán de Ramonés por donación de Jaime I de Aragón el Conquistador en el siglo XIII. Hoy en día, conserva excelentes ejemplos de la arquitectura pirenaica así como de Casas Torredanas. 

Qué ver en Broto: ventana de los Pirineos

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El bonito pueblo de Broto se encuentra en un lugar privilegiado: a las puertas del Valle de Ordesa en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. El río Ara divide el pueblo en dos barrios antiguos antes unidos por un puente gótico que fue destruido en la guerra civil española.  Broto tiene el privilegio de estar situado prácticamente en las faldas del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Es un pequeño y pintoresco pueblo pirenaico con una curiosa distribución; una de las cosas que más me llamó la atención fueron sus calles laberínticas en las que, a veces, la única salida son pasadizos debajo de los edificios.