Preparando la maleta a Hilchenbach: el viaje
Si hablo de Hilchenbach serán pocas las personas que les suene este lugar. Para describir este pueblo alemán podría decir que es como introducirte en un cuento, viajar en el tiempo y esperar en que cualquier momento los elfos te entreguen regalos. Suena a exageración, pero no es lo es tanto. Hilchenbach ha sabido mantenerse en el tiempo y guardar la esencia de esta zona en la que las casitas bajas blancas, en las que la estructura de madera asoma en la fachada y los tejados negros de pizarra resguardan las casas de la nieve. Nieve no nos tocó pero si frío, mucho frío. Es lo que tiene visitar esta zona en diciembre. El termómetro no superó los 4 grados hasta casi el final de nuestra estancia. Además, al frío se le sumaba el hecho de que anochecía sobre las cuatro de la tarde. Después de mucho tiempo, Hilchenbach La razón de visitar el desconocido pueblo de Hilchenbach es que vivía un familiar allí y después de mucho tiempo insistiendo en que teníamos que ir a visitar esa zon...